Fabada de concurso

gastronomia asturiana

Premio accésit en el I Concurso FotográficoAsturias Paraíso Natural

Categoría “Patrimonio histórico, artístico y cultural“.

Un concurso fotográfico siempre es un reto muy motivador así que cuando mis amigos me hicieron llegar las bases acepté el desafío y decidí intentarlo.

Convocado por La Sociedad Pública de Gestión y Promoción Turística y Cultural del Principado de Asturias tenía con objeto difundir, valorar y proyectar la imagen turística de Asturias. Los temas, entre los cuales se incluía la gastronomía, debían estar centrados en representar la riqueza turística y cultural de la región.

La participación estaba abierta a todas las personas mayores de edad y podían concursar fotógrafos/as tanto profesionales como aficionados/as de cualquier nacionalidad. Entre los criterios de valoración figuraban la calidad técnica y artística de la propuesta, la singularidad del trabajo y la capacidad para la comunicación visual. Se presentaron 837 imágenes de las cuales resultaron premiadas 20.


Desde que comencé a desarrollar la idea para la fotografía tenía muy claro que el modelo iba a ser el plato regional más conocido y representativo de nuestra cocina: La Fabada. Sin desmerecer a todos los demás opté por este emblemático guiso de alubias y embutido que, aunque riquísimo al paladar, no resulta demasiado favorecedor ante la cámara. Al ser un plato de cuchara, alto en calorías y grasa, visualmente presenta algunas complejidades para mostrarlo apetecible, sobretodo para quien no lo haya probado antes.

La fabada, aunque se come todo el año, es un plato eminentemente invernal y se sirve caliente a mediodía, por ello opté por una iluminación natural.  Utilicé luz difusa, suave y tamizada para que envolviese toda la escena por igual.  Rompiendo un poco lo típico para este plato, buscaba obtener una imagen muy clara y luminosa para darle un aire diferente y renovado a esta receta tan tradicional.

En el estilismo del atrezo, al igual que en la iluminación, opté por la sencillez y suavidad para acompañar sin restar protagonismo a la contundencia de la propia fabada. El paño y los cubiertos son muy simples, de colores neutros para contrarrestar con los de la comida, solo introduje en la escena un ligero toque de color complementario con el azul del borde del plato. Incluí también en segundo plano el ingrediente principal de la receta: la faba (alubia), en un embalaje rústico de papel para potenciar la naturalidad del origen.

Para el estilismo del alimento comencé mucho antes de la sesión, con la elección de buenos ingredientes y la preparación de la receta que yo misma cociné. Para presentar la ración en el plato, me centré en el corte y la colocación del embutido, la selección de las alubias y la cantidad justa de caldo para lograr un equilibrio entre evitar el rechazo por exceso de grasa y la tentación de meter la cuchara.

Hice varias tomas con distintos encuadres, eligiendo finalmente la fotografía con encuadre horizontal y una composición básica, con el protagonista situado en tercios. El elemento secundario, el ingrediente, ligeramente fuera de foco y siguiendo la diagonal marcada por la línea del paño. El punto de vista a 45º, típico del comensal para invitar a degustar y disfrutar del manjar…

gastronomia asturiana

…como muy bien hicimos, por cierto, tras la sesión fotográfica ya que este plato de fabada, auténtica y real, es la que se prepara un domingo cualquiera en mi casa. Sin duda una buena forma de contribuir a preservar el valioso patrimonio cultural de mi tierra.

Proyecto: Concurso Fotográfico
Producto: fabada, plato tradicional de la cocina Asturiana
Localización: Estudio. Gijón
Fecha: Marzo 2017
Uso: exposición, difusión en medios de comunicación, promoción turística.
Estilismo: Ana López.
Fotografía: Ana López.